Se salvó la palmera

En el barrio de Nuñez, hace siete días tiraron abajo una casa que tenía un amplio jardín en el frente y una palmera. Derrumbaron la casa. Arrasaron con el jardín. No quedó ni una flor. Lo único que se salvó fue la palmera, ahora rodeada por escombros. Según dicen en el barrio, van a construir un nuevo edificio. Una grúa y algunos obreros se mueven desde temprano. El ruido es constante. El terreno está custodiado en su frente por unos afiches. Dos de Macri, dicen: “Juntos venimos bien”. Bien de obras. En cinco años le cambiaron la cara a las calles de esta manzana. Antes, terrazas bajas. Hoy, torres de 10 pisos promedio. El negocio inmobiliario no tiene techo. Parece que el ingeniero no pensó en los vecinos pero sí en la palmera. En realidad, de ahí andaban colgados los votantes cuando el cuarto oscuro. Sobre todo por estas comunas.

@agprandi

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